Damián Ávila, de la Asociación Arbitros Colegiados de San Francisco, sufrió un ataque por parte de los jugadores de independiente de Balnearia, quienes se jugaban la clasificación contra Unión de Alicia.

El partido fue suspendido a los 21 minutos del segundo tiempo.

El árbitro sacó tarjeta roja por una falta y el jugador, Carlos Rodríguez de Balnearia, le pegó una trompada en la cara. Se descompensó y en el piso lo comenzaron a patear los demás jugadores. Está siendo tratado por traumatismo de craneo grave y otras lesiones

Fuente  Radiocanal.com.ar